En un espacio común, la buena comunicación es imprescindible.
Con eso en mente, aquí van nuestras confesiones.
CONFIESO
Un músico, un periodista, y un publicista, entran en un bar
Separados por una distancia prudencial, se bajan las mascarillas para tomarse la caña, cuando…

El músico dice: “a mí lo que me interesa es el arte; hacer que la gente sienta”.


El periodista dice: “a mí lo que me interesa es la verdad; informar a la sociedad”.


Y el publicista dice: “a mí lo que me interesa es el comercio; que las personas puedan adquirir aquello que necesiten”.


Y el barman no resuelve ningún chiste.


Es que no es un chiste. Es la comunión. Y son tres personas, pero son una.


La Comunión nace con vocación de crear espacios comunes en los que las personas –en todas sus variedades– puedan juntarse para beneficio mutuo. Espacios físicos, virtuales, emocionales, conceptuales, intelectuales… lugares en los que podemos comulgar con otros.


La Comunión es un espacio común; tuyo y nuestro… y suyo.


Nos lo vamos a pasar bien.